¡Cuántas ganas tenía yo de escribir sobre el grupo zaragozano
Gazza! Esta tercera semana de confinamiento encontré este recorte de periódico
de los ochenta en un cajón de recuerdos musicales y no me he podido esperar.
críticos musicales llaman “grupo de culto”. Cumplieron con todos los preceptos para
serlo: Grupo que surgió a finales de los ochenta en Zaragoza, que nunca
publicaron ningún LP, que actuaron en la mítica sala En Bruto en nuestra tierra
y cuya maqueta fue pinchada por Cachi en la radio maña.
Teníamos la maqueta y los vimos en aquel mítico concierto.
https://www.youtube.com/watch?v=q9C7PoPdkY0
Los hermanos Gacías (6 de los 15) (apellido asociado a los
emigrantes que dejaron Gazza para vivir en Mallorca, del que salió el nombre de
la banda) se dieron a conocer sobre todo en el concurso Medio Kilo de Rock del
año 1988. Publicaron su primera maqueta: Bajar la guardia, que
triunfó en el ámbito local y regional y les permitió ser “ojeados” por algunas
discográficas que no llegaron a cuajar. “En el límite” fue un éxito que
cantamos muchas veces en nuestro deambular por la Estación del silencio o la
sala M-tro.
grupos de la zona, como Héroes del Silencio, Días de Vino y Rosas, Las Novias o
Niños del Brasil, con quienes tocaron dos de los hermanos Gacías en alguna
ocasión.
esto a mí?, como un pequeño homenaje a un grupo que nos gustaba por su
apariencia, por su música que para mí era una mezcla de rock alternativo (que
ahora se llamaría indie) con toques de música siniestra y letras con mensaje.
Que en algunos casos nos sonaban cercanos a The Cure, en otros a Gabinete, y
también a veces a grupos más roqueros pero con una personalidad bastante
underground y postmoderna (del postmodernismo del 88). Gazza tenía (como otras bandas del momento que pasaron al estado de culto, por ejemplo El pecho de Andy) todos los componentes para haberse convertido en un grupo de éxito. Sin embargo, no sucedió. Quizá no era su momento, o quizá quedaron eclipsados por el éxito de las otras bandas que anteriormente he mencionado. En cualquier caso, nos quedamos con su recuerdo, con sus buenas canciones y con los buenos momentos que nos hicieron sentir.



