Termino la lectura de Un lugar a donde ir, segunda
novela de la pentalogía de María Oruña en Cracovia (Polonia),
curiosamente la ciudad natal de Wanda Karsávina, una experta en cultura medieval,
cuyo cadáver aparece al comienzo de la misma en un escenario teatralizado de
forma inusual y exagerada, vestida con un traje medieval en la Mota de
Trespalacios, un lugar singular de la costa Cántabra.
Ha sido una lectura intensa y apasionante durante mi
reciente viaje a Polonia la que me ha acompañado. En esta mi segunda lectura de
María Oruña he disfrutado aún más que durante la primera, con Puerto
escondido, que ya me encantó.
https://loabsolutonoexiste.blogspot.com/2021/02/puerto-escondido-mi-cronica-de-lectura.html?m=0
Creo que le nivel de interrelación de las historias es mayor
que en la novela anterior. La trama de investigación es muy compleja. Nada es
lo que parece y a medida que Valentina va realizando descubrimientos parece que
se vuelve todavía más complicada de desentrañar. Esas monedas… para las que
nadie tiene una explicación… Además, es muy interesante la trama de
investigación sobre la desaparición del hermano de Oliver, algo que
aparentemente no tiene ninguna relación con la historia principal y que dota a
la narración de mayor interés e intriga narrativa.
Los personajes están aún mejor perfilados. Yo creo que
llegamos un poquito más adentro de sus pensamientos, pasiones y reflexiones y
ello nos ayuda a comprenderlos mejor.
Especialmente interesante me ha resultado todo lo que habla
sobre la investigación terra adentro, o sea, sobre aquellos proyectos que
intentan conocer mejor lo que podemos encontrar bajo la corteza terrestre. Está
contado de forma didáctica y misteriosa muy interesante.
Por supuesto la descripción de los procesos de
investigación, las coincidencias, los clicks que el lector hace a medida que
avanza en la lectura dan ese nivel de satisfacción lector para el amante de las
novelas de intriga y misterio que se sitúa en equilibrio entre la necesidad de
resolver uno mismo el misterio y el hecho de que la solución te sorprenda por
inesperado.
Una muy buena lectura. Ágil, intrépida, misteriosa y
sorprendente a partes iguales.
¡Voy a por la tercera ya!

