
¿Por qué creo que la propuesta de Blanca Paloma con su canción Ea, ea era una muy buena elección? Voy a explicarlo. Sí, ya sé que el país tiene otros mil problemas muy importantes, inflación, próximas elecciones, crisis energética, sequía… pero el business que mueve Eurovisión, con cientos de millones de espectadores no es ninguna tontería tampoco.
Antes de empezar quiero decir que no me gusta el flamenco. Sencillamente, mi oído, mi sentir, no han nacido para emocionarme con ese arte. Y aún así, creo que la apuesta de este año de RTVE ha sido valiente y vanguardista. También comienzo diciendo que fuera cual fuese la candidata, las críticas habrían surgido por todos lados, como ya pasó con Channel el año pasado que luego cerró bocas de forma aplastante con su resultado.
¿Por qué creo que la propuesta de Blanca Paloma con su canción Ea, ea era una muy buena elección? Voy a explicarlo. Sí, ya sé que el país tiene otros mil problemas muy importantes, inflación, próximas elecciones, crisis energética, sequía… pero el business que mueve Eurovisión, con cientos de millones de espectadores no es ninguna tontería tampoco.
Pues bien, Flamenco + electrónica + nana lorquiana. ¿Acaso no es una propuesta artística de primer nivel? ¿No triunfa Rosalía en medio mundo llenando estadios? ¿No se llenan los teatros de los cinco continentes cuando se representa una obra de Federico García Lorca? Entonces, ¿Por qué los medios de comunicación están hablando del “fracaso” de Blanca Paloma en Eurovisión? Creo que es, como decía nates, criticar por criticar (como decía acertadamente la canción de Fangoria).
En mi opinión la base electrónica de la canción alternándola con el quejío flamenco de su cantante, su gran poder vocal y la espectacular escenografía de luces y baile de sus bailaoras la convertía en una propuesta singular, con identidad, con esencia y absolutamente espectacular desde el punto de vista televisivo. Las mezclas de flamenco electrónico ya han triunfado y con ellas se han hecho algunos discos cercanos a la obra maestra. Estoy pensando, por ejemplo en Aurora, del grupo cordobés Fuel Fandango. Es una fusión muy interesante que consigue que a mí, que como ya he dicho no me gusta nada el flamenco, me atrape y me ilumine.
Por supuesto la canción Ea, ea, es de “difícil escucha”. Quiero decir, no es un hit para bailar en una discoteca. De acuerdo. ¿Y qué? ¿Es que siempre tiene que triunfar la canción bailable de radio fórmula que es una fotocopia de otros cientos de miles? Yo defiendo la singularidad, huir del mainstream y del cardumen. Loreen ha vuelto a hacer una canción por fotocopiadora, como podría haber interpretado 20 parecidas. Aburrida, previsible, probablemente plagiada o muy muy inspirada en otra anterior pero hiperpromocionada en las redes. La discusión sobre los intereses creados por Eurovisión queda para otro post, político y económico, del lobby de las discográficas y del mundo audiovisual.
Que triunfe Loreen con una canción como esa refleja, en mi opinión, la simplicidad general del mundo musical de los 2020, la poca imaginación de los espectadores que han votado y la comunión de los eurofans con una única vertiente musical, la comercial. Poco se puede hacer. No queda esperanza para que las nuevas generaciones apuesten por el riesgo y la innovación musical en mi opinión.
Pero bueno, en la Eurovisión de nuestros tiempos, la de los votos de los jurados, Blanca Paloma quedó novena. ¡Enhorabuena! Y esperamos pronto un disco de fusión de tu flamenco con música electrónica.
