
Siempre es un gran placer asistir al teatro, pero todavía lo disfruto más cuando acudo a él en familia. En esta ocasión el motivo era la celebración del cumpleaños de Laura y no pudimos elegir mejor que un clásico teatral: LA RATONERA, de Agatha Christie. Una vez más en un teatro que nos encanta, el Teatro Talia, de Valencia.
La obra pertenece al género de novelas policiales y fue escrita por la escritora Agatha Christie, siendo la de permanencia más longeva en los escenarios ya que se estuvo representando desde 1952 hasta 2020 ininterrumpidamente. Ahí es nada. Se ha estrenado en noventa y dos países y es obvio que el éxito es global.
La trama transcurre en un motel recién abierto, regentado por un matrimonio en el que hay cuatro huéspedes más un último e inesperado huésped italiano que llega al haber estampado su coche contra la nieve. Se trata de una noche de un gran temporal y las comunicaciones y las carreteras les aíslan por completo durante toda la noche. No hay internet (el director ha adaptado el guion a los tiempos actuales, por ejemplo, el matrimonio se conoció a través de una plataforma de citas por internet) ni teléfono. Pero justo en un momento determinado, antes de que se pierda por completo la conexión telefónica, llega una llamada de la policía anunciando que un oficial de policía va a visitar el motel.
Con su llegada, esquiando, debido a la imposibilidad de llegar por otros medios, las relaciones y reacciones de los personajes cambian por completo ya que el oficial anuncia su visita por el crimen que ha ocurrido una semana antes en una granja cerca de allí, donde han encontrado un diario en el que se menciona esa dirección.
A partir de ahí, se desarrolla la estructura clásica de una novela policíaca: interrogatorios, dobles sentidos, confesiones a medias, evidencias veladas, un nuevo crimen y la resolución final del caso de forma sorprendente.
Todo sin intermedio, con una gran tensión narrativa que te mantiene en alerta, con silencios demoledores y con emoción.
Una función fantástica con los ocho actores que actuaron en Valencia que nos transportó a lo mejor del teatro y al disfrute en pareja y con un adolescente de mi lado, algo que siempre multiplica mi placer por la escena teatral.
Conseguimos las últimas 3 butacas juntas. Teníamos mala visibilidad, apenas veíamos la parte derecha del escenario. ¿Nos importó? Para nada. Nos pusimos de pie, atisbamos lo que sucedía, pero el enganche a la historia fue tal que lo pasamos de fábula.


