Esta es mi quinta lectura de María Oruña, de quien he leído ya los primeros cuatro libros de la serie “Los libros del Puerto Escondido”, en la que cada uno hace homenaje a un tipo de novela policíaca o enigma diferente. De ellos el que más me había gustado hasta ahora fue Lo que la marea esconde, que referenciaba a los clásicos misterios de “habitación cerrada” y cuya crónica de lectura puede leerse en este enlace.
Pero he de decir que Los inocentes me ha gustado todavía más. En esta novela partimos de un crimen masivo cuando un grupo de trabajadores y directivos de una empresa, que ha reservado un recinto del Balneario de Puente Viesgo, el Templo del Agua, aparece asesinado al comienzo de la trama. Se trata de un comienzo atípico a partir del cual la teniente Valentina y su equipo tendrán que ir desentrañando los porqués de tal brutal asesinato masivo, pero también el cómo y el cuándo.
La trama se divide en varias subtramas que conectan con el pasado de Valentina en un caso anterior en el que perdió, por un balazo perdido, al bebé que estaba esperando y es la parte que dota de mayor humanidad a toda la historia.
Quiero destacar al sargento Sabadelle, me parece un personaje muy bien definido, que apoya con sus historias a su teniente y que aporta una nota de sonrisa y curiosidad a toda la trama escrita por María. Me quedo con él y me encantaría que continuase en otra siguiente novela.
Las localizaciones de la novela son espectaculares y la verdad es que la lectura invita a visitar la zona y no descarto hacerlo.
Una novela redonda, como son todos los libros de la serie de Los libros del Puerto Escondido. María Oruña nunca defrauda.

