Una llegada inesperada

Erase una vez un alma en la que convivían de manera feliz todas las virtudes humanas. Doña Justicia organizaba el espacio disponible con doña Prudencia, mientras Fortaleza y Templanza se dedicaban a cuidar del cuerpo material en el que convivían. Un buen día llamó a la puerta un desconocido de nombre Orgullo, que harto de deambular por el colectivo de la conciencia decidió echar raíces. Pero ellas no estaban dispuestas a que aquel presuntuoso rompiese el equilibrio al que habían llegado después de meses de meditación. Su petición fue rechazada sin miramientos y tuvo seguir buscando otro político en el que afincarse.

Deja un comentario

close-alt close collapse comment ellipsis expand gallery heart lock menu next pinned previous reply search share star