Llegué a esta novela de una forma curiosa. Al final del curso de escritura creativa, el último día de clase, los alumnos nos intercambiamos libros que ya hemos leído. Sin intencionalidad ni dirección. Simplemente cada uno deja un libro encima de una mesa y al final de la clase cada uno coge el que le apetece leer. Por algún motivo yo elegí este y me ha encantado. No conocía a este autor pero me ha convencido.
Esta es casi mi última lectura del año (todavía leeré algo más pero poco queda ya del 2025). Es mi lectura número 50 y no he podido terminar mejor el presente año.
La novela parte de una información sorprendente y para mí desconocida, lo que allí llaman El Limbo, la oficina del departamento de policía al que llegan los cadáveres de personas sin identificar, donde se clasifican por salas según sea el origen del cuerpo. En la última están los casos más inquietantes, los que han desaparecido sin ser consecuencia de un accidente ni rapto ni asesinato. Y a partir de ahí asistimos a una narración que nos lleva al pasado y al presente alternativamente investigando casos de personas desaparecidas por un motivo tan aparentemente inverosímil como que recibieron una llamada en la que se les invitaba a cambiar su vida, para lo cual tan solo debían acudir a una habitación concreta de un hotel y tomarse un somnífero.
Mila Vázquez es la investigadora protagonista que abriga una oscuridad difícil de asumir y que determina su brillantez como investigadora. Su trabajo comienza investigando el asesinato de toda una familia excepto a su hijo menor a quien obligan a llamar a la policía para explicar lo que ha sucedido, permitiéndole que viva y que desaparezca.
Diecisiete años después regresará, como lo harán otros tantos que aparentemente “dormían” en ese Limbo para cometer una serie de asesinatos sorprendentes y, por lo que parece, relacionados.
Un policía caído en desgracia por una injusticia será quien ayudará a Mila a desentrañar esta oscura y enrevesada trama de intereses, misterios y asesinatos sin razón.
Una lectura que consigue generar miedo auténtico, en la que nada es lo que parece ser y donde la trama parece cada vez más compleja y sin solución aparente.
Una excelente novela para los ratos de Navidad.

