Mi primera lectura de Leïla Slimani, escritora franco-marroquí, ha sido la novela #CHANSONDOUCE, en versión original, con la que ganó el prestigioso Premio Goncourt el año 2016. Una novela cruda y de estilo seco de esta escritora que narra sin tapujos los entresijos de las relaciones humanas entre una niñera, los hijos que cuida y los padres que le dan demasiada libertad como para inmiscuirse en la vida familiar como una más, de modo que la relación llega a un punto en el que es casi imposible separar lo profesional de lo personal.
Louise, niñera de calidad impecable con los niños, atenta, eficiente, cariñosa y siempre con el ánimo de ayudar a que la vida de los progenitores sea mejor y más fácil, presenta un lado mucho más tenebroso en su aspecto privado que poco a poco se va descubriendo con el avance en la lectura de la novela.
El estilo de Leïla nos hace transitar por los aspectos más y menos positivos de la sociedad actual en cuanto al cuidado de los hijos, la separación de los mismos de los lazos familiares por las necesidades laborales de sus padres, la todavía existente diferenciación social entre clases acomodadas y otras que intentan sobrevivir y las dependencias de afecto que se crean cuando eso ocurre.
Comienzo el 2026 con una lectura potente, sin tapujos, sin pomada, una trama que cuenta un realidad existente, difícil y de la que muchas veces no se habla.
Me ha gustado el estilo, la temática y la redondez de la novela y me ha encantado leerla en francés y la edición de la editorial francesa Gallimard de la que soy absoluto fan.

