Magia, esoterismo y fantasía en la literatura

Con este título tan sugerente hemos asistido por segunda edición consecutiva (de las cinco que se han celebrado) este año en esa maravilla de enclave, colgado al Mediterráneo que es el Hotel El Palasiet.
Este año el título era sugestivo y enigmático, y saber que lo iban a desarrollar en sus ponencias escritores de gran calidad y éxito lo hacía todavía más atractivo.
Santiago Posteguillo cedió el testigo para hablar de Roma a otro escritor y él nos habló de la temática del curso en la historia de la literatura en inglés. Muy interesante, porque a mí, además, todo lo inglés me fascina. Desde Macbeth hasta Harry Potter pasando por mil y una referencias que como alumno aplicado apunté en mi libreta
Javier Sierra era para mí la estrella de esta edición, por ser un gran seguidor de sus novelas, por ser novedad, por verlo en persona por primera vez en mi vida y, claro, por ser de Teruel también. Fantástica su ponencia sobre los Planetas no ortodoxos, haciendo una enumeración y desglose de escritores ganadores del premio Planeta que han tenido una afición por la temática del curso sin ser conocidos por ello, sino más bien por una faceta mucho más sesuda y seria que la del mismo. Desde Torrente Ballester a Pío Baroja pasando por Cela y tantos otros de cuyo detalle tomé buena nota.
Rosario Raro nos habló de la magia del cine y de cuánto significó para el éxito del desembarco de Normandía, y nos dio unas pinceladas relacionadas de su nueva novela: Prohibida en Normandía, de la que podéis leer mi reseña en este mismo blog.
José Calvo Poyato nos sedujo con su dominio de la historia de España y detalló muchos aspectos de la vida de Carlos II, desconocido por completo para mí, con un dominio del parlamento y la didáctica.
José Luis Corral fue como ya lo conocíamos, irreverente, independiente, contando verdades como puños, hablando del descubrimiento de un portal de alabastro en las excavaciones del Paseo de Independencia de Zaragoza y nos abrumó con su verdad.
Fernando Lillo despertó la sonrisa con su exposición sobre brujas y fantasmas, pero, más difícil todavía, explotó la carcajada general del público asistente, algo tan difícil y es que su genio y su vis cómica estuvieron unidos a su dominio de la magia.
Toti desbordó teatralidad en su exposición sobre las brujas y su crítica a la inquisición. Fue rotunda, directa y como, deduzco, es ella en su vida real.
Luz Gabás nos trajo academicismo. Lleno de sapiencia y nos contó un caso desconocido, el de los juicios civiles por brujería que se hacían en los municipios y aldeas del alto Aragón, algo tremendo que ella reflejó en su novela: Regreso a tu piel, que será una de mis lecturas de este verano.
Como colofón, taller de escritura participativa dirigido por Rosario con maestría, como ella sabe hacer y truco de magia final, sorpresa y de gran éxito entre nosotros.
Lo mejor, sin embargo, de esta edición, sobresale a las interesantísimas ponencias. Lo mejor ha estado en el compañerismo, en las comidas compartidas con amigos, en la charla despreocupada, en la socialización, en este pequeño break que me ha permitido respirar, alejarme de la vorágine del estrés del trabajo y que me ha dejado respirar, vivir.






