
Llevo un tiempo escuchando (activa o pasivamente) mensajes, pequeños discursos, declaraciones y demás de gente de todo tipo, no solo pseudo políticos, también algunos en activo, periodistas y comunicadores, que critican a al gobierno actual, y que se erigen en baluartes de “lo que hay que hacer en España”. Ya digo que no quiero concretarlo en ningún partido, ni mucho menos en ninguna persona, para no aumentar la burbuja artificial que se va creando a través de las redes y los vídeos de Tik Tok, pero cada día me sorprendo más de lo simples y vacías de contenido de este tipo de declaraciones.
Cualquiera que haya leído o estudiado un poco de filosofía, o simplemente, que tenga un poco de sentido común, más allá de ideologías, sabe que un tema complejo no se puede tratar ni resolver con la simpleza de un titular de una línea, y que el número de aristas que envuelve a cualquier tema político es enorme.
Me resulta también muy curioso que siempre se apela a los mismos temas, y se dejan cientos de otros importantísimos para la vida y el futuro de los ciudadanos, se ignora que vivimos en la Unión Europea, en un mundo globalizado, digital en muchas cosas y lleno de sensibilidades, en el primer mundo. Y siempre me pregunto, ¿los evitan porque no saben ni qué decir? ¿O bien porque ni saben que, si llegan a algún mínimo de poder público, deberán abordarlos?
Ya es para no echar gota cuando aparecen en esos discursos expresiones como “nuestro pueblo”, “mi patria” o “nuestra raza”. Ahí ya no hay vuelta atrás. Lo simplista deja paso a lo amedrentador y a la barbarie porque cualquiera que hable en esos términos difícilmente podrá razonar con simple sentido común.
Los maximalismos, las generalizaciones, son siempre malas, por no decir malísimas y si solo se recurre a ellas para generar un titular, la esperanza que nos queda como sociedad es nula. Porque para muchas personas solo quedará el titular. No leerá nada más allá de ello. Yo mismo lo hago con cientos de temas cuando hojeo la prensa o las redes. Y el peligro de algo así es enorme, cuando en muchas ocasiones, son titulares inventados, directamente. O sea, son mentira.
Como muestra y ejemplo de mi reflexión transcribo aquí una “pseudo rueda de prensa” de uno de estos nuevos políticos que se quiere postular a futuro para salvar a España. El texto habla por sí solo. No hace falta ni comentarlo.
Lo que queremos es un futuro para nuestros hijos que es el que se merecen, el que hemos nosotros heredado de nuestros ancestros. Nosotros heredamos una Europa sólida económicamente en materia de fronteras y tenemos una historia ancestral con el derecho romano con nuestra cultura, nuestra tradición, que nace antes de la época prerromana. Todo pasa por el imperio romano, la antigua Grecia, pocas civilizaciones tienen tanta trascendencia como precisamente la europea. Por qué íbamos a dejar de creer precisamente en nuestros orígenes, en nuestra raza. Hay que continuar y hay que apostar por ello. Eso no significa apostar por la Unión Europea sino apostar por Europa. Y ahí está la clara diferencia.
Aplausos.
Que no seamos sustituidos en nuestras patrias. Evidentemente cualquier persona que quiera a su pueblo no quiere ser una minoría en su propio país. ¿Qué es lo que pretendemos? Revertir esa situación. De primeras deportar a todos los inmigrantes ilegales como es normal y a toda la gente que sobra sean legales o ilegales. Porque lo que se tiene que preocupar un político español es de su pueblo. No de los pueblos de los demás. Para eso tienen que ser los políticos de otras casas, de otros países, no nosotros. Nosotros no nos podemos encargar del mundo entero.
Aplausos.
